El nuevo paisaje de nuestras ciudades

El paisaje ha cambiado. Domingo por la tarde, línea 5 del metro de Madrid. Rubios, morenos, altos, bajos, más o menos fibrados, jovencitos, treintañeras, cuarentones.

El vagón de metro era una postal de razas venidas de todas partes del mundo. Europa del este, el caribe, américa del sur, américa del norte, marruecos, y todos, eso sí, con sus manos cargadas con las bolsas de la compra. Tardé unos segundos en comprender, que si no fuese por ellos, el vagón estaría casi vacío, y lo más probable sería que de haber menos viajeros, también habría menos frecuencia de trenes, y básicamente, se necesitaría también menos personal

Lo mismo ocurriría con los sitios cuyas bolsas de la compra ostentaban. No hay más que pasarse por un Carrefour, DIA, LIDL, IKEA, Leroy Merlin y ver la cantidad de emigrantes dejando gran parte de su sueldo en estas tiendas, es decir, generando empleo, aumentando la demanda de consumo y por ende la de personal, generando empleos directos e indirectos.

Un día sin emigrantes, sería un día con metros vacíos y menos frecuencia de trenes, con muchos conductores sin trabajo, con cadenas de comida rápida sin personal y con menos demanda. Se necesitarían menos cajeras y repositores en las grandes superficies, pero nosotros, seguiríamos arrojando desperdicios a las calles de nuestra ciudad, papeles, latas, periódicos, pero ya no habría personal dispuesto a recoger nuestras mierdas.

Más de 900.000 pensiones españolas, son sufragadas con la cotización que hacen los emigrantes a la Seguridad Social. Incluso aquellos que no cotizan directamente, pero fuman o beben, estan pagando más del 60% de su consumo en impuestos que van directamente a las arcas de la sanidad. También aquellos que trabajan sin contrato, acaban sustentando el empleo de aquellos otros que sí lo tienen, desde el momento que entran a una tienda a comprar ropa, al mercado a hacer la compra, al locutorio a hacer una llamada, cuando llaman desde un móvil, al contratar una línea de Internet, al enviar un paquete por Correos.

Hace algunos días, tras la guerra medíatica desatada con Brasil por la expulsión de cientos de ciudadanos españoles que no se les ha permitido la entrada al mismo, se les ha pasado a los medios explicar con claridad, que lo que ha hecho Brasil, ha sido aplicar los mismos requisitos que le son solicitados a los ciudadanos brasileños que desean entrar a España. Ni un papel más, ni uno menos, exactamente los mismos requisitos.

Promover una inmigración regulada, en orden y bajo el manto de la la ley, con toda su burocracia, compete al gobierno, pero adaptarnos al nuevo paisaje, nos corresponde a todos, los que vivimos aquí, los que vienen a vivir, y quienes nos vamos a vivir a otros sitios. Por otra parte, si Europa sufriese un crack económico importante o la tragedia kosovar o Iraní nos acabase salpicando a todos y no hubiese forma humana de poder manterner saciados a los nuestros, ¿dónde creeis que nos iríamos a bucar la vida?

Son más las cosas que nos unen que aquellas que nos separan. La historia no olvida, y para bien o para mal, en forma de premio o de castigo, nos hará llegar su factura.